Yvonne Farrell y Shelly McNamara, directoras de la Bienal de Venecia 2018 definen el tema ‘Freespace’

La Bienal de Venecia designó a las arquitectas irlandesas Yvonne Farrell y Shelly McNamara (Grafton Architects) para la 16. Muestra Internacional de Arquitectura. Freespace es el tema producto de una serie de disertaciones previamente referidas por ambas arquitectas en publicaciones, exposiciones y bienales: Architecture and New Geography, Arena for Learning, The Physics of Culture y Dialogue and Translation. Para Farrell y McNamara Freespace, como palabra compuesta, significa:

  • Generosidad, centrándose en la calidad del espacio mismo.
  • Aportación o regalo de un espacio libre adicional a los habitantes.
  • Lo inesperado en cada proyecto independientemente de diversas restricciones privadas, normativas o comerciales.
  • Aprovechamiento de las virtudes de la naturaleza.
  • Generación de una nueva forma de pensar donde la arquitectura brinda bienestar y dignidad.
  • Oportunidad de un espacio democrático no programado para usos no concebidos.
  • Posibilidad de imaginar el espacio libre de la memoria y el tiempo uniendo pasado, presente y futuro.

Sin reflectores de Pritzker ni sobreinformación mediática, la apuesta de las arquitectas irlandesas voltea a su fundación como “cooperativa” en 1978. Iniciaron su trayectoria como profesoras, con apego cívico a la arquitectura y un auténtica función social: “todo mundo tiene derecho a beneficiarse de la arquitectura, estamos interesadas en trascender lo visual enfatizando el rol de la arquitectura como coreografía de la vida cotidiana”.

Así entienden su Freespace; se trata de los “deseos no solicitados” con “espíritu generoso”. Y este valor no lo describen como ganancia sino como aprovechamiento u optimización de preexistencias y condiciones naturales de luz, sombra, viento, nubes, paisaje... La arquitectura es el “lenguaje silencioso” que actúa en sus obras. Aún así, se muestran cautelosas con su manifiesto pues “la carrera de un arquitecto no es lineal, está hecha de momentos”.

Para este momento, su discurso central toma a la Bienal de Venecia como Freespace con la finalidad de reconocer lo público de la arquitectura; el “espacio generoso” –que refiere Gabriela Etchegaray en Echoes of a Land– para significar un lugar y un momento más allá del desfile de arquitecturas de aparador.

“No trabajamos sobre un producto terminado o que nuestro trabajo encaje en una tesis sino de una actitud hacia el lugar. Tratamos de escuchar y ver qué emergerá. En Venecia tendrán acceso al espacio más visible e intelectualmente cargado de la arquitectura. Será fascinante ver con qué tan poco se logra que hable ese lenguaje silencioso”.

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